domingo, 30 de noviembre de 2025

Entre alegrías y desencantos: así viví mi 2025 futbolero y personal

 Este 2025 ha sido especialmente bueno en lo personal. Finalmente salió mi pensión, suficiente para vivir tranquilo, y a mis hijos también les han surgido oportunidades que, al menos desde lo emocional, han sido lo más importante para mí. El semestre pasado terminó de la mejor manera: además de la resolución de mi pensión, mi querido Santa Fe obtuvo el título. Quizá inesperado, pero título al fin y al cabo. Mi equipo internacional, el Liverpool, también ganó, y el Levante logró ascender a primera división. Incluso Patriotas, el equipo de mi tierra, tuvo un buen desempeño, aunque no le alcanzó para volver a la A.

En este segundo semestre de 2025, sin embargo, las cosas cambiaron en lo deportivo. Liverpool empezó muy bien, pero poco a poco fue decayendo hasta caer al puesto doce, por fuera de posiciones importantes, a pesar de tener una buena nómina. Algunos atribuyen la caída al impacto emocional por la muerte de Diogo Jota; otros opinan que el técnico no está a la altura, pese al título obtenido (ya había un equipo consolidado y con buen fútbol). En la Champions tampoco ha ido mejor: por ahora tendrá que jugar dos partidos adicionales para avanzar a las fases determinantes.

En cuanto a Santa Fe, la situación no ha sido más alentadora. Con mucho esfuerzo llegó a semifinales, pero a falta de dos partidos ya estaba eliminado. El reto para 2026 es enorme: la Copa Libertadores está en el horizonte y, para aspirar a un buen desempeño, será necesario conformar un equipo competitivo. Habrá que invertir y no improvisar.

Por el lado de Patriotas, parece que habrá que pasar un año más en segunda división. Llegó con fuerza a las semifinales, pero allí el rendimiento fue muy pobre. Si el propósito de la dirigencia era mantenerse en la B, lo lograron.

Y el Levante, a mitad de la liga, se encuentra "bien ubicado"… pero en los puestos de descenso. Habrá que hacer cambios importantes si se quiere salir de allí y recuperar la confianza de la afición.

Veremos si en 2026 regresan las alegrías, no solo con estos equipos, sino también con nuestra selección en el Mundial de Fútbol.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Tolima golpea temprano y resiste: Santa Fe reacciona tarde y se complica

Un Tolima arrollador en el primer tiempo y un Santa Fe desbocado pero sin puntería en el segundo: así puede resumirse este partido que terminó con victoria tolimense y un Cardenal lleno de dudas.

Desde muy temprano quedó claro quién mandaba. A los 7 minutos, Tolima se puso en ventaja aprovechando un enorme descuido de la defensa, que se “durmió” mientras el visitante entraba con todo, explotando constantemente el costado derecho y el espacio a espaldas de los zagueros, buscando una y otra vez a López. Para el minuto 18, Santa Fe ya se salvaba del segundo tanto gracias a un fuera de lugar, pero la sensación de fragilidad en el fondo era evidente; el equipo bogotano fallaba en la entrega, impreciso y sin ideas, y tras 20 minutos aún no registraba un solo remate al arco, con el portero rival convertido prácticamente en espectador. Hasta los 25, Tolima volvió a probar de media distancia, mientras Santa Fe seguía sin encontrar una salida clara desde el fondo, enredado y superado físicamente.

El 2-0 a los 35 minutos era cuestión de tiempo y terminó llegando con un muy buen gol, que confirmó la superioridad visitante y castigó a un Santa Fe que había gastado demasiado físico persiguiendo sombras, viendo jugar a Tolima. Casi sobre los 40, el arquero tolimense volvió a tocar la pelota, pero apenas para recibir tímidos intentos que no inquietaban. Cuando parecía que el primer tiempo estaba sentenciado, llegó un giro inesperado: expulsaron a un jugador de Tolima, abriendo una puerta de esperanza para el local. En el tiempo de reposición, Santa Fe se vio obligado a hacer un cambio: salió Mosquera y entró Frasica, quien de inmediato se hizo sentir participando en la jugada del descuento, sirviendo el pasegol que Mafla cambió por el 2-1. Aun así, el Santa Fe de la primera parte se vio irreconocible, muy lejos del equipo intenso y protagonista que su afición esperaba.

La segunda mitad fue otro partido. En apenas dos minutos, Santa Fe llegó con verdadero peligro y mostró una cara completamente distinta: más decidido, más vertical y empujado por los cambios y la ventaja numérica. Con todo Tolima replegado, el local empezó a inclinar la cancha, y para el minuto 60 ya había tenido mas de una ocasión para empatar. Sin embargo, el visitante también tuvo sus momentos: sobre el 64, Marmolejo evitó lo que pudo ser el 3-1 en la primera llegada clara de Tolima en el complemento, recordando que el partido seguía abierto. Pese al dominio santafereño, al equipo le faltaba siempre la “puntada final”: buenas posesiones, buenos avances, pero malas decisiones en el último pase o en la definición.

Con el paso de los minutos, Frasica se consolidó como un hombre muy influyente, participando en varias acciones de peligro, mientras Santa Fe buscaba hacer daño por todos los frentes, lanzado al ataque y con el rival cada vez más metido atrás. El control del juego era total para el local en esta etapa, pero el gol del empate se le negaba una y otra vez; a los 77 tuvo una nueva oportunidad clara que volvió a desperdiciar. En este tramo, las figuras eran claras: el arquero de Tolima, que sostuvo el resultado con atajadas determinantes, y por Santa Fe el propio Frasica, motor del renacer futbolístico del equipo. Ya en el tiempo añadido, López tuvo en su cabeza el empate a los 3 minutos del extratiempo, pero el balón se fue y con él las últimas esperanzas cardenales.

Al final, Tolima resistió como pudo, refugiado cerca de su arco, y se llevó un triunfo trabajado que lo deja fortalecido en la lucha por llegar a la final. Santa Fe, por su parte, se va con sensaciones encontradas: jugó mucho mejor en el segundo tiempo, generó numerosas llegadas y mostró carácter con un hombre más, pero su reacción fue tardía y la falta de eficacia terminó costándole caro.

La figura indiscutible del encuentro fue el guardameta de Tolima, sostén del resultado en los peores momentos, mientras que en el cuadro bogotano Frasica se ganó el reconocimiento por cambiarle la cara a un equipo que, pese a mejorar, se complica en la serie y sale del campo con más preguntas que respuestas.

sábado, 5 de octubre de 2019

Once jugadores y un técnico de verdad

Desesperación, impotencia, y no se que otras expresiones podrían usarse cuando nuestro club no se le ve características de equipo: sin liderazgo, sin un esquema táctico y jugadores sin saber que hacer. Todo esto era común a lo vivido por Independiente Santa Fe en el último año. 

Hace diez jornadas la directiva cardenal no aguantó más la presión de la afición y de los resultados: renunció el presidente, despidieron al asesor Camps, la razón, no podía seguir disputándose el  último lugar y que el mejor resultado fuera un sufrido empate. Por entonces no solo iniciaba la "gestión" del nuevo presidente y acababa la de los que hicieron las veces de "profesores". A partir de ahí la incertidumbre seguía, se debería contratar un director técnico como Costas, pensaban los seguidores (costaba mucho dijo la directiva). Al final decidieron volver a creer en los nuestros. Apareció el nombre de Harold Rivera Roa, entrenador que  había estado al frente del equipo Unión Magdalena, mucho tiempo en segunda división, hoy en primera gracias según muchos a Rivera, sin embargo, casi de inmediato  lo despidieron, quedó como muchos colombianos, sin empleo. Con estos antecedentes la incertidumbre seguía,  no podría esperarse buenos resultados.

Rivera apareció por primera vez en el área técnica de Santa Fe ante Patriotas, uno de los equipos que también había dirigido. Al final del partido, empate y dos puntos en la tabla. Muy poco para decir de Rivera. Después vinieron, Junior, América, Rionegro y ni un solo punto para los cardenales. El cambio sin embargo apareció ante Medellín; un dos a cero suficiente para que se volviera a celebrar y esta vez con mayor disfrute, se veía mejor juego. Los tres primeros puntos en los que se notaba la mano de Rivera empezaba a verse nuevamente un equipo y no a 11 vestidos de rojo y blanco.

Jocosamente la afición pensaba; "si ganamos los partidos que vienen podemos clasificar", algo poco probable si lo que mejor sabía hacer Santa Fe en el últimas dos temporadas era el empate. Entonces llegaron los juegos Millonarios, Once Caldas, Envigado, Jaguares y Bucaramanga, resultado; 18 de 18, ahora con los mismos puntos del octavo, y lo que se pensaba era posible, cerca de clasificar. Seis partidos no solo jugando bien, sino teniendo una contundente defensa, sin goles en contra.

El ánimo de la afición ahora positivo, la actitud de los jugadores es diferente, ahora puede frenar a cualquier rival. Una escalada monumental en la tabla y una expectativa alentadora. 

¡Hay equipo!: Castellanos segurísimo; Arboleda cada vez mejor; Torijano y Hernández un gran apoyo para el arquero; Herrera conviertiéndose en ídolo;  Pérez la cuota de experiencia en la marca, y cuando se le ha presentado la oportunidad, asistiendo; Giraldo cumpliendo con su labor; Balanta sorprendiendo con sus goles; Sambueza; combativo, creativo (superdestacadísimo), Velásquez siendo más titular y Duque goleador y asistiendo. Los del banco casi siempre entraron y cumplieron, eso si, el acierto en los cambios de Rivera, nuevamente la mano del técnico. Hay que reconocer al jugador número 12 que acompañó cuando hizo falta, que alentó en los peores momentos, aplauso para al respetable público.

En conclusión, con se ve ahora al equipo cardenal; ilusiona, esperanza, promete y hace entusiasmar a sus patrocinadores, a la afición y a los amantes del buen fútbol.

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@celiopineda  celio.pineda@gmail.com

miércoles, 17 de abril de 2019

La debacle cardenal

Final del partido de Independiente Santa Fe contra La Equidad: la ira, y el inconformismo de los aficionados no se hizo esperar en la tribuna. Se rescató un punto cuando todo estaba perdido. Esa noche se ratificó el mal momento, ocurriendo lo impensable. El equipo cardenal, volvió al estado de 2008 y anteriores; sin ganas, sin clase, sin técnico, sin directivos, sin nada... perdón, con lo primero sí:  una afición inconforme.

En la Liga Águila 2019, Santa Fe tiene cero victorias, 10 empates (sufridos), 5 derrotas, menos de un gol anotado por partido y al menos un gol recibido (la peor campaña en los últimos diez años). Algunas de esas cifras corresponden a lo hecho por el técnico Sanguineti, lo cual le costó el puesto. Entonces las directivas tomaron la decisión de nombrar a un reciente exjugador, Gerardo Bedoya, que hasta ahí, solo había sido asistente técnico, es decir sin experiencia, sin mucho en su hoja de vida como entrenador. Por supuesto, los resultados no fueron diferentes a su predecesor. La consecuencia: posición 19 en la tabla del torneo y con posibilidades de llegar al último lugar.

Lo ocurrido hasta ahora no es producto de la casualidad, primero porque se han contratando jugadores extranjeros sin un hoja de vida sobresaliente, exceptuando a Omar Perez y  Luis Manuel Seijas (para infortunio de muchos, Omar se lesionó). Muchos de los contratados pasaron sin pena ni gloria en las dos últimas temporadas, cobraron, se fueron y la afición ni los recuerda, alguno más en el banco, al parecer quienes los trajeron asumen que que se equivocaron con ellos. Por ejemplo Facundo Guichón, un volante que parecía un golpe de suerte en la temporada anterior, sin embargo con las "rotaciones" actuales en la nómina, no aparece ni en la reserva. En el caso de los nacionales, jugadores ya de salida, con muy bajo rendimiento como, Carmelo Valencia; exgoleador de la Equidad.   Y la falta de físico del ya maduro Andrés Pérez - casi siempre lo sacan por cansancio -. Lamentablemente se ha sacrificado a jugadores jóvenes (canteranos, como les dicen), queriendo buscar en ellos la salvación, alguno se lesionó, los otros no han podido aportar, aunque parecen tener buen futuro, hoy también ocupan el banco, están la tribuna o viendo el partido por tv en la comodidad de sus hogares. Ah!, faltaría agregar la indisciplina de algunos.

Claro las consecuencias no solo se ven en los resultados, sino en la respuesta de sus seguidores, los que fielmente pagan una boleta. Primero, porque van por un buen espectáculo y segundo porque creen que su equipo no debe perder el lugar ganado en los últimos diez años. Sienten que nos los respetan, ni los jugadores, ni los directivos. Con razón, en cada uno de los últimos partidos, abuchean al club, insultan a los directivos, quizá porque entienden que la nómina que se tiene es superior a la que tienen equipos que están por encima en la tabla, o porque ven en el campo la falta de entrega y tal vez de profesionalismo en algunos jugadores cardenales. La conclusión del hincha siempre es que algunos de  ellos no merecen vestir el uniforme albirrrojo.

Ante la crisis decidieron volver a cambiar de director técnico. Primero le ofrecieron a Wilson Gutiérrez la dirección del equipo. Este pasó un proyecto, seguramente con una oferta económica consecuente con lo que logró hace siete años, parece que juzgaron que su proyecto es inferior al de la persona que nombraron, Patricio Camps, una vez más alguien sin experiencia. La dirección técnica del equipo será ocupada por el que fuera el asesor técnico del exdirector de la Selección Colombia Néstor Pekerman. Le apuestan a que tengan un golpe de suerte y resulte un técnico fuera de serie reviviendo al equipo. Gerardo Bedoya será un exjugador más que soñó con ser técnico. Ha sido víctima de la improvisación, seguramente no terminará dirigiendo. De ser así, asumirá el gerente deportivo, Agustín Julio mientras llega Camps, como ya lo había hecho con la salida de Gregorio Pérez en 2018.

Lo ocurrido hasta ahora en la parte deportiva y en la administrativa merece una revisión de parte de los socios del club, de una autocrítica de quien hace de presidente y de los mismos miembros de la junta directiva. Un factor común en esta crisis es la falta de experiencia en la dirección técnica, ¿será que también la hay en la junta directiva?.

Todo esto se parece a un viacrucis, en el quedan muchas estaciones para que terminen de crucificar la imagen del equipo. 
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2019    @celiopineda

lunes, 10 de abril de 2017

Semana de mucha preocupación para Santa Fe

La preocupación será la nota común esta Semana Santa en las huestes cardenales, llegó el punto de inflexión a Independiente Santa Fe, una caída que ha sido estrepitosa - de 15 puntos consiguió tres -, Varios partidos perdidos en menos de un mes, incluso goleadas. EL invicto de 22 jornadas le alcanzó a los santafereños para dos títulos más, una marca al interior del club de su arquero Leandro Castellanos, un poco más atrás, con esa misma tendencia logró la Suramericana

La debacle cardenal vino por la zona más sólida que tenía el equipo; su defensa, altos, seguros y eso complementaba también el buen desempeño del arquero. La situación cambió para mal: poco atentos, sin distancia, empezaron a anticiparlos, ahora se ve un equipo que fácilmente le anotan de cabeza, Leandro ha recibido 11 goles en cinco partidos.

Después en los volantes de primera línea también empezaron a verse muchos cambios que no han acabado de consolidar el trabajo en equipo, tanto en defensa como en la creación.

En la mitad Santa Fe no acaba de encontrarse, luego de tener uno de los mejores jugadores en creación; Omar Pérez, el mejor sin duda desde 2009 hasta hace poco más un año. Los intentos por reemplazarlo han sido más que fallidos. Llegó Jonathan Gómez y ha tratado de darle el manejo creativo al equipo, pero son diferentes, Gómez supera a Pérez en fuerza, garra y un sacrificio como pocos. 

Se pensó entonces otra solución; Kevin Salazar, la lesión truncó un poco la aspiración. Es un chico con talento de sobra, pero muy liviano físicamente, lo superan en ese ítem con facilidad, ahora que está de regreso es tenido en cuenta muy poco, en cambio se decidió traer a un jugador que futbolísticamente es excepcional, Johan Arango, sin embargo, en lo disciplinario es un desastre, total, otra debilidad cardenal no hay quien vuelva a darle esos pases filtradros a la delantera.

En la delantera pese a los esfuerzos que han hecho el director técnico y la directiva, no ha podido tener jugadores influyentes como Morelo o Wilder, algunos, sin embargo, después de su bajo desempeño en Santa Fe, han triunfado en otros equipos, caso Borja en Nacional o J. F. Caicedo en Medellín. Ninguno de los que tiene hoy Santa Fe es realmente determinante. Unos de los que son puestos adelante por momentos convierten a los cardenales en equipo de 10 jugadores, un cambio perdido, por ejemplo, el hijo de un gran jugador, que hasta ahora no ha sido nada sobresaliente, - suficiente con él, DT Costas -

Si la situación sigue de esta manera, difícilmente se podrán enfrentar responsablemente los torneos que están por delante: Copa Libertadores, Copa Colombia y estar entre los ocho de la Liga Águila. 

Le queda al director técnico Gustavo Costas descifrar porque el equipo se cayó y si es posible con los elementos que tiene retomar la ruta perdida.

Celio E. Pineda Rodríguez
@celiopineda


Semana de mucha reflexión para Santa Fe

La preocupación será la nota común esta Semana Santa en las huestes cardenales, llegó el punto de inflexión a Independiente Santa Fe, una caída que ha sido estrepitosa - de 15 puntos consiguió tres -, Varios partidos perdidos en menos de un mes, incluso goleadas. EL invicto de 22 jornadas le alcanzó a los santafereños para dos títulos más, una marca al interior del club de su arquero Leandro Castellanos, un poco más atrás, con esa misma tendencia logró la Suramericana

La debacle cardenal vino por la zona más sólida que tenía el equipo; su defensa, altos, seguros y eso complementaba también el buen desempeño del arquero. La situación cambió para mal: poco atentos, sin distancia, empezaron a anticiparlos, ahora se ve un equipo que fácilmente le anotan de cabeza, Leandro ha recibido 11 goles en cinco partidos.

Después en los volantes de primera línea también empezaron a verse muchos cambios que no han acabado de consolidar el trabajo en equipo, tanto en defensa como en la creación.

En la mitad Santa Fe no acaba de encontrarse, luego de tener uno de los mejores jugadores en creación; Omar Pérez, el mejor sin duda desde 2009 hasta hace poco más un año. Los intentos por reemplazarlo han sido más que fallidos. Llegó Jonathan Gómez y ha tratado de darle el manejo creativo al equipo, pero son diferentes, Gómez supera a Pérez en fuerza, garra y un sacrificio como pocos. 

Se pensó entonces otra solución; Kevin Salazar, la lesión truncó un poco la aspiración. Es un chico con talento de sobra, pero muy liviano físicamente, lo superan en ese ítem con facilidad, ahora que está de regreso es tenido en cuenta muy poco, en cambio se decidió traer a un jugador que futbolísticamente es excepcional, Johan Arango, sin embargo, en lo disciplinario es un desastre, total, otra debilidad cardenal no hay quien vuelva a darle esos pases filtradros a la delantera.

En la delantera pese a los esfuerzos que han hecho el director técnico y la directiva, no ha podido tener jugadores influyentes como Morelo o Wilder, algunos, sin embargo, después de su bajo desempeño en Santa Fe, han triunfado en otros equipos, caso Borja en Nacional o J. F. Caicedo en Medellín. Ninguno de los que tiene hoy Santa Fe es realmente determinante. Unos de los que son puestos adelante por momentos convierten a los cardenales en equipo de 10 jugadores, un cambio perdido, por ejemplo, el hijo de un gran jugador, que hasta ahora no ha sido nada sobresaliente, - suficiente con él, DT Costas -

Si la situación sigue de esta manera, difícilmente se podrán enfrentar responsablemente los torneos que están por delante: Copa Libertadores, Copa Colombia y estar entre los ocho de la Liga Águila. 

Le queda al director técnico Gustavo Costas descifrar porque el equipo se cayó y si es posible con los elementos que tiene retomar la ruta perdida.

Celio E. Pineda Rodríguez
@celiopineda


domingo, 12 de marzo de 2017

Las imbatibles leonas

Apenas un mes que inició la Liga Femenina de Fútbol y ya el equipo santafereño se vislumbra como uno de los candidatos el primer título; solo saben ganar. Estas estupendas jugadoras van camino del primer título de la Liga Femenina y bordar la primera estrella en el escudo cardenal y no las nueve de los hombres.

Estos son los nombres de las chicas que están haciendo historia y ganándose los aplausos de las tribuna cardenal: Kimika Forbes, la morena que no ha sido exigida hasta ahora; Nancy Acosta, Maria Morales, Carol Sánchezm, Lisseth Moreno  Liana Salazar, Ana Huertas, Jessica Sánchez, Melissa Herrera, Leicy Santos- la más sobresaliente, una diez de respeto, creativa, goleadora, por momentos apoyando en defensa, y Oriana Altuve.
Jessica Paola Sánchez Duquino

En los partidos que van del torneo han mostrado: calidad individual, acoplamiento en función de equipo y lo más importante: jugar muy bien, bonito y hacer muchos goles. Los resultados parecen producto no solo de calidad de las jugadoras sino del  buen trabajo del técnico Germán Morales y sin duda la asimilación de la misión que establece estratega cardenal. Ha sido tan grande la diferencia que hasta les sobra para hacer lujos.

Catorce goles a favor y cero en contra, números que hará que cada equipo que las enfrente seguramente pensará más en cómo impedir una humillada, como les ocurrió a las niñas del Huila. 

En cada partido las 22 jugadoras han sido controladas en lo reglamentario también por mujeres, completando el cuadro femenino en lo que tiene que ver con el campo de juego, por ahora en el banco se encuentran hombres, seguramente en un futuro no muy lejano la situación cambiará.

Leicy María Santos Herrera - La Estrella Cardenal
Los juegos de la chicas han ido como preliminar del partido de los hombres, con el buen trabajo, los goles y un vistoso fútbol, seguramente harán que los aficionados paguen por ir a verlas. Un nuevo aire sin duda para el fútbol de Colombia y una oportunidad para que las deportistas aficionadas tengan un espacio en el profesionalismo.


@celiopineda
celio.pineda@gmail.com